Cuenta atrás para Verifactu: los 5 cambios que afectarán a los programas de facturación de los autónomos
os autónomos tendrán que utilizar desde el 1 de julio de 2027 un sistema de facturación adaptado a los nuevos requisitos de Verifactu, que reforzará la trazabilidad de cada factura y limitará las modificaciones posteriores.
Quedan menos de diez meses para que los autónomos tengan que estar preparados para el nuevo sistema de facturación. A partir del 1 de julio de 2027, los profesionales deberán utilizar sistemas informáticos de facturación que cumplan los requisitos establecidos por el reglamento Verifactu AEAT.
El cambio no se centra tanto en la apariencia de las facturas como en lo que sucede detrás de cada emisión. El programa deberá generar un registro de facturación con unas condiciones determinadas de integridad, conservación, trazabilidad e inalterabilidad. En el caso de los sistemas que funcionen bajo la modalidad Veri*Factu, además, esos registros se remitirán a la Agencia Tributaria.
Un análisis elaborado por Holded señala cinco modificaciones que afectarán especialmente a la forma en la que los autónomos gestionan sus facturas: desde la imposibilidad de modificar directamente una factura ya emitida hasta la obligación de utilizar un sistema adaptado.
Los cinco cambios que introducirá Verifactu en la facturación de los autónomos
Uno de los principales cambios será que el autónomo ya no podrá tratar una factura emitida como un documento que puede editarse posteriormente. El registro generado por el sistema deberá conservar la información y mantener su trazabilidad.
Según explica Holded, esto hará que una modificación de una factura no pueda resolverse simplemente cambiando el importe, el cliente o cualquier otro dato sobre el documento original. Cuando corresponda, habrá que utilizar una factura rectificativa, dejando constancia de la operación anterior.
El segundo cambio afectará a la numeración y al encadenamiento de los registros. El sistema deberá mantener una secuencia que permita detectar alteraciones o modificaciones. Si una factura se anula, la operación también deberá quedar documentada en el sistema.
El tercer cambio será visible para los clientes. Las facturas generadas por los sistemas deberán incorporar un código QR con la información prevista por la normativa. Este elemento permitirá realizar las comprobaciones correspondientes sobre el documento.
El cuarto afecta directamente a la relación entre el programa de facturación y Hacienda. En los sistemas Veri*Factu, los registros de facturación se remiten a la Agencia Tributaria de forma inmediata. Esto no supone crear un nuevo impuesto ni modifica por sí mismo los modelos trimestrales que presenta el autónomo, sino que cambia el momento en el que determinados registros llegan a la Administración.
Por último, cambia el papel de las herramientas utilizadas para generar facturas. Una hoja de cálculo como Excel no puede utilizarse como sistema de facturación si no cumple los requisitos establecidos para estos sistemas informáticos. Por tanto, los autónomos que todavía elaboren sus facturas mediante plantillas tendrán que revisar cómo las generan antes de la entrada en vigor de la obligación.
Verifactu no es lo mismo que la factura electrónica
Holded también llama la atención sobre una confusión habitual. Verifactu y factura electrónica no son la misma obligación. La primera afecta al sistema informático utilizado para generar y registrar las facturas, mientras que la factura electrónica responde a otra regulación.
Por ello, la llegada de Verifactu no significa que todas las facturas tengan que enviarse necesariamente al cliente como factura electrónica. El autónomo podrá seguir entregando la factura en los formatos permitidos, mientras su sistema cumple los requisitos exigidos.
Hacienda podrá recibir los registros de facturación y los programas tendrán que adaptarse
El autónomo también tendrá que revisar qué ocurre si la facturación la realiza su gestoría. La responsabilidad sobre el cumplimiento de las obligaciones tributarias sigue correspondiendo al obligado, aunque el trabajo material de emitir las facturas se haya delegado.
Holded recomienda comprobar qué programa utiliza la asesoría, si está adaptado y quién será responsable de emitir las facturas. Esto será especialmente relevante cuando el autónomo y su gestor trabajen con herramientas diferentes: el sistema que genere las facturas será el que deba cumplir las exigencias aplicables.
Las fechas de adaptación también son diferentes según el tipo de contribuyente. Las empresas sujetas al Impuesto sobre Sociedades deben adaptar sus sistemas desde el 1 de enero de 2027, mientras que para los autónomos la fecha se sitúa en el 1 de julio de 2027.
El calendario fue aplazado por el Real Decreto-ley 15/2025, de 2 de diciembre. Por ello, cualquier información que sitúe la obligación de los autónomos en 2026 está desactualizada.
Qué debería comprobar ya un autónomo en su programa
La recomendación de Holded es no esperar a las semanas previas a la entrada en vigor. El primer paso consiste en preguntar al proveedor del programa si el sistema estará adaptado y desde qué fecha estará disponible la funcionalidad.
También conviene comprobar si la adaptación está incluida en el plan contratado o si exige cambiar de modalidad, además de solicitar la declaración responsable del fabricante sobre el cumplimiento del sistema.
Por último, el autónomo debería revisar si puede exportar su información y conservar correctamente su histórico de clientes, productos y facturas. No es un requisito específico de Verifactu, pero puede resultar determinante si decide cambiar de programa antes de julio de 2027